La Rama Ciudadana


El Certificado de Incentivo Forestal en Colombia: ¿qué estamos subsidiando?

Desde el 2000, Colombia ha deforestado más de 2.5 millones de hectáreas y ha reforestado 500 mil, según el Sistema de Información Ambiental de Colombia. Para contextualizar, el área total de Bélgica es de 3 millones de hectáreas. Muchos factores han contribuido a que este número sea tan elevado, principalmente la expansión de la frontera agropecuaria, la tala ilegal de madera, los cultivos ilícitos, la minería y extracción de hidrocarburos y el desarrollo de infraestructura. La Rama Ciudadana utiliza las imágenes satelitales de Google Earth Engine para ilustrar la magnitud del problema y evaluar una de las medidas del gobierno para abordarlo: el Certificado de Incentivo Forestal. El principal hallazgo es que las áreas donde se está llevando a cabo la reforestación industrial son diferentes a donde se está deforestando, y que los esfuerzos por suplir la demanda de madera con cultivos comerciales son insuficientes.

El gobierno ha llevado a cabo diferentes iniciativas para combatir la deforestación. Una de las más notables y controversiales es la implementación del Certificado de Incentivo Forestal (ver CIF). Según el decreto que lo estableció en 1994, el CIF busca incentivar la siembra de árboles en el territorio nacional mediante un subsidio a las plantaciones comerciales de árboles que aporta el 50 por ciento de los costos de siembra y del mantenimiento durante los primeros cinco años. Este dinero proviene del Presupuesto General de la Nación y hasta 2014 se había invertido más de $385.000 millones de pesos.

El objetivo principal es incrementar los beneficios ambientales y sociales que se desprenden de este tipo de actividad. Estos beneficios pueden ser creación de empleo, captura de carbono, disminución de la erosión del suelo, entre otros. En este artículo queremos estudiar más a fondo un beneficio más directo: aumentar la oferta de madera producida en plantaciones industriales lo que alivia la presión sobre el bosque nativo/natural. La importancia de este beneficio va más allá de la preservación de ecosistemas, y se basa en la legalidad, ya que según el Banco Mundial el 42 por ciento de la madera que se explota, transporta y comercializa en Colombia es ilegal.

La Rama Ciudadana buscó evidencia para medir cómo va Colombia en este sentido y presentar datos que reflejen los esfuerzos que se están llevando a cabo en el país. Específicamente, utilizó la información procesada por Global Forest Watch para medir deforestación y reforestación. Con la ayuda de Google Earth Engine, una plataforma capaz de procesar millones de datos y hacerlos accesibles al público con algunos conocimientos básicos de programación, pudo analizar fotos que los satélites Landsat, Terra y Aqua mandan diariamente a la tierra desde hace 40 años y que estaban guardadas en un centro de datos donde nadie sabía cómo utilizarlas.

Mapa 1- Áreas deforestadas

El mapa 1 muestra los lugares del país donde los satélites detectaron actividades de deforestación. Cada punto rojo representa un área de 500x500 metros que pasó de tener árboles a no tenerlos. Ahí se puede ver cómo la deforestación está en aumento. Las regiones que más se han visto afectadas son el Caquetá, Meta, Guaviare y Putumayo en el sur del país; y en el norte, Antioquia y los Santanderes.

Aunque el mapa presenta únicamente áreas de deforestación, hay áreas donde los satélites también han detectado reforestación. Sin embargo, hay que tener cuidado con la interpretación de estas áreas porque también reflejan la recuperación natural del entorno y no sólo los esfuerzos de reforestación. Para diferenciar entre la recuperación natural y la reforestación hay que identificar las plantaciones industriales. Por esta razón, Global Forest Watch se asoció con Transparent World para mapear la extensión y localización de las plantaciones industriales de árboles, y diferenciar así las iniciativas humanas que ha tratado de incentivar el CIF.

Mapa 2- Plantaciones forestales

El mapa 2 nos da una perspectiva de la magnitud de la reforestación industrial en Colombia. En este caso cada punto representa el área real de la plantación. Es interesante ver la timidez de dichos esfuerzos y también que las plantaciones están al norte del país y en los llanos orientales; y no en las áreas del sur más afectadas por la deforestación.

Gráfica 1- Áreas deforestadas y áreas reforestadas con dinero del CIF

Esto no es necesariamente malo pero vale la pena indagar en los verdaderos beneficios de esta política ya que el mapa es un reflejo de las inversiones del CIF. El gráfico 1 ilustra las hectáreas deforestadas (barras rojas) y las hectáreas reforestadas con dinero del CIF (barras azules). El mensaje es claro, las áreas donde se invierte dinero del CIF no son las mismas que donde se está deforestando. Estos datos fueron tomados del CONPES 3827 de 2015 y demuestran que la mayoría del dinero del CIF se está invirtiendo en los departamentos del Vichada, Antioquia, Meta, Córdoba y Magdalena, donde se ve la mayor presencia de reforestación industrial. Esto responde al criterio utilizado por el gobierno de distribuir los recursos entre áreas geográficas basándose en el potencial productivo de los cultivos y de la demanda del incentivo por departamento. Esto no depende del impacto que el CIF está teniendo en el medio ambiente o en el bienestar de la población.

Aunque la motivación principal del CIF es aumentar los beneficios ambientales y sociales que se deprenden de la reforestación, de los resultados que hemos mostrado surgen observaciones interesantes. Primero, desde la perspectiva de los datos, no es claro si el CIF está restableciendo los servicios eco-sistémicos que se están perdiendo con la deforestación. Segundo, tampoco queda claro si los miles de millones de pesos que se están invirtiendo en subsidiar a las reforestadoras son costo-efectivos en términos sociales o económicos. Para alinear la política con su objetivo, es necesario medir el impacto que el CIF ha tenido en estos sentidos. En La Rama Ciudadana no conocemos ninguna evaluación de impacto del CIF por lo que surge la pregunta: ¿Qué estamos subsidiando?

Notas técnicas

* Mapa 1- Los datos presentados en este mapa vienen de Vigilancia Forestal para la Acción (FORMA por sus siglas en inglés). FORMA es un sistema que monitorea la pérdida de la cubierta forestal en los bosques tropicales húmedos (Hansen et al. (2008)). Utiliza un algoritmo para analizar imágenes satelitales que se actualiza con frecuencia y se complementa con información de incendios y precipitación. El sistema genera "alertas" en los bosques tropicales húmedos donde se identifica un pérdida de cubierta forestal a gran escala (500x500 metros).

* Mapa 2- Los datos presentados en este mapa fueron creado por Transparent World, con el apoyo de Global Forest Watch. Este conjunto de datos intenta distinguir entre las plantaciones de árboles y bosques naturales. Dada la variabilidad de las plantaciones y su similitud espectral con los bosques naturales, este estudio utilizó interpretaciones visuales de las imágenes de satélite, sobre todo Landsat y las complementó con imágenes de alta resolución de Google Maps, Bing Maps y Digital Globe. Los límites de las plantaciones fueron digitalizados a mano con base en varios criterios visuales, incluyendo la textura, forma, color y tamaño.

Toda la información utilizada en este artículo es pública y está disponible en Global Forest Watch.